Esta manta tiene dos caras: una está hecha de fibra de bambú y la otra es una tela refrescante.
El lado de fibra de bambú se deriva naturalmente del bambú. Es suave, terso y delicado con la piel, lo que lo convierte en una buena opción para personas con piel sensible. La fibra de bambú tiene una estructura porosa y hueca que ayuda a absorber la humedad y permitir el paso del aire. En el uso diario, se siente más transpirable que el algodón común, especialmente útil para quienes sufren sudores nocturnos o tienden a dormir con calor.
La otra cara es una tela refrescante de nailon. Se siente fresca al tacto, no helada, pero notablemente más fría que las telas comunes de algodón o poliéster. Puedes voltear la manta según cómo te sientas: el lado de bambú para suavidad y transpirabilidad, y el lado refrescante para un toque revitalizante.
La manta es liviana y fácil de cuidar. No retiene el calor, por lo que puedes dormir toda la noche sin sentir demasiado calor. Además, no irrita la piel.
En cuanto a la artesanía, la manta está hecha con costuras apretadas y densas y un ribete de múltiples hilos. Esto ayuda a prevenir el deshilachado y hace que la manta sea más duradera para un uso prolongado.
Tamaños disponibles: 150×200 cm, 200×220 cm y otros tamaños bajo pedido.
Dónde usarla:
Como manta de verano para personas que duermen con calor o que sudan por la noche.
En una guardería o para personas con piel sensible.
Como manta de viaje o camping: ligera y transpirable.
En un sofá o cama para uso diario durante primavera, verano y principios de otoño.





